lunes, 18 de octubre de 2010
San lucas
Lucas de Antioquía, por lo tanto no era judío. Esto se ve cuando Pablo lo separa de los circuncidados (Col. 4, 14), además de ser un hombre más de educación griega y de profesión médico. Estaba quizás también emparentado con el diácono Nicolás (un prosélito de Antioquía), (Hech. 6,5). Según reza la tradición, perteneció a los setenta y dos, esto es del grupo de seguidores de Jesús, pero según la exégesis las fechas de la escritura de sus obras no concuerdan en el tiempo. Sabemos que en la elaboración su evangelio Lucas hizo una rica investigación entrevistando a personas (incluyendo los Apóstoles y tal vez Maria, la madre de Jesús), que fueron testigos de estos hechos como se puede encontrar en el prólogo del Evangelio y que los Hechos de los Apóstoles es una continuación del mismo. Es el más largo y el mejor redactado por su elaboración exquisita del griego, como sólo una persona culta y sabia podía hacer en esa época. Lucanus (Lucas) se hizo cristiano mucho después y según la tradición conoció a María, la madre de Jesús, en una visita que hizo junto a Pablo. Al revelarnos los íntimos secretos de la Anunciación, de la Visitación, de la Navidad, él nos hace entender que conoció personalmente a la Virgen. Se cree , por esto, que Lucas cite tantos sucesos de la infancia de Jesús, y que hable de los sentimientos de María. "María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas cosas, meditándolas en su corazón", dice Lucas cuando llegan los pastores al pesebre a adorar a Jesús recién nacido. Algún exégeta avanza la hipótesis de que fue la Virgen María misma quien le transcribió el himno del “Magnificat” (Lc 1:46-55), que ella elevó a Dios en un momento de exultación en el encuentro con la prima Isabel. Incluso una pintura muy antigua de María en las catacumbas de Priscila en Roma es atribuida, según la tradición, al apostol.
Lucas era seguidor de Pablo, "el médico querido" (Col., 4, 14). Lucas hizo muchos viajes junto a Saulo de Tarso en su camino por la evangelización, por lo que se sabe Pablo no era un hombre sano y quizás necesitó de la ayuda de Lucas para sus viajes.
¿Quién es ese ser extraño, misterioso que camina por este mundo y no pertenece a él; que perdona los pecados y él mismo es pecador; que lleva a Dios las miserias humanas y trae a los hombres las riquezas de Dios; que no es padre natural, según la carne, y puebla el cielo de almas? El, que parece inútil, y sin embargo, el más necesario. Está junto a nosotros cuando nacemos, derramando el agua bautismal; adultos, nos acompaña en la peregrinación de esta vida; moribundos, nos asiste en los últimos momentos de nuestra vida. El sólo da luz, consuelo, esperanza, alegría al corazón. Camina sin hacer ruido por temor a estorbar, mas donde haya una lágrima que enjugar o una herida que curar, él detiene su paso y por encima de la angustia hace que brote un retazo de cielo.
Gracias Dios
"Siempre que asisto a una misa quedo sobrecogido pensando en ese hombre misterioso que se confunde en el altar con Dios. Lleno de temblorosa admiración se me doblan las rodillas e inclino la cabeza hacia el suelo. Me parece recibir un torrente de luz sobre mi alma. Me siento transportado a un mundo sobrenatural. Busco al hombre y encuentro sólo al ministro de Dios" (PAUL CLAUDEL).
¿Quién
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